La Cuenta Regresiva.
No volvemos a hablar de Clarisse durante los siguientes cinco minutos, lo cual es ridículo porque los dos sabemos que estoy pensando en eso y los dos sabemos que él sabe que estoy pensando en eso.
—¿Biblioteca? —pregunta.
—Bien.
Empezamos a caminar, el campus está más lleno que hace una hora. Estudiantes entrando y saliendo de edificios, grupos sentados sobre el césped, profesores atravesando los senderos con expresión cansada.
La vida normal y aun así, siento algo extraño, como si una pequeña