La Noche.
La tía Rosa se va a dormir cuando ya no hay nada más que decir.
Antes pone una manta en el sofá, llena la pava para el desayuno de mañana, y le dice a Alaric que el baño es la segunda puerta a la derecha con la misma energía con que le diría eso a cualquier persona que hubiera entrado a su casa a las dos de la mañana sin previo aviso.
Sin drama, sin preguntas, sin la mirada de quien está evaluando, o con el juicio ya formado y archivado para después.
Alaric la mira irse por el pasillo.
—¿Siempr