Cada Vez Menos.
El martes amanece con lluvia. No la llovizna de los días anteriores. Lluvia de verdad, del tipo que golpea las ventanas con un ritmo que obliga a quedarse adentro aunque tengas cosas afuera.
Tengo cosas afuera, me levanto igual.
El campus mojado tiene otro sonido.
Los pasos apresurados, los paraguas chocando en los pasillos cubiertos, el olor a ropa húmeda mezclado con café de la máquina del primer piso que lleva dos semestres siendo el único café accesible antes de las ocho y media.
Llego a la