El aire dentro de la fortaleza era denso.
Pesado.
Cargado de algo más que silencio… cargado de intención.
La oscuridad no era completa, pero las luces eran escasas, estratégicas. Cada pasillo parecía diseñado para confundir, para observar, para atrapar.
Y aun así… Axel Fort entró sin dudar, como su todo el lugar le perteneciera solo a él. El primer guardia cayó sin hacer ruido. Un movimiento limpio.
Preciso.
Letal.
El segundo apenas tuvo tiempo de girar la cabeza antes de que todo termi