Varios hombres corrían con preocupación al escuchar quien era el posible hombre que estaba en el auto que se estaba consumiendo por las llamas.
Uno de ellos llevó un pañuelo a su boca para así poder acercarse al cuerpo inerte que estaba prácticamente irreconocible.
Sus ojos se abrieron de par en par al ver que de la mano de aquel hombre un anillo con un enorme diamante con un dibujo de calavera colgaba de uno de sus dedos, no pudo evitar retroceder algunos pasos, él le había servido por muchos