Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos a nuestro destino y solamente cuando mis escoltas me dicen que todo está bajo control es que permito que mi esposa baje para poder sentarse en el césped con nuestra hija mientras los chicos comienzan a colocar sus tiendas de campaña.
— Pensé que todos iban a dormir en su casa rodante. — dice mi esposa y yo niego.— Eso no es posible, querida, hay muchos hombres que nos están escoltando para obtener buena seguridad y por m






