Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos minutos pasan, el malestar continua y los chicos parece que ya no pueden entretener a mi hermana, por eso, intento levantarme, pero, la cuidadora de mi hermana, me coloca su mano en mi pecho.
— Intente respirar profundo, le colocaré una intravenosa para mantenerla hidratada y suministrarle el medicamento. Ya es momento. — dice la enfermera.— Pero…— No se preocupe, señora Barack, intentaremos controlar todo.Ni siquiera s&e






