Mundo ficciónIniciar sesiónLas luces de neón del Waves parpadeaban refulgentes iluminando tantos rostros con sonrisas de plástico y ojos multicolores de los que asomaban innumerables emociones, en especial penas y dolores. Tantas veces había estado Arthur sentado en los taburetes de madera, apoyado de codos sobre la barra de servicio, viendo las hondonadas de los corazones que podía decir sin riesgo a equivocarse que las personas que acudían a su club eran almas rotas. Personas que necesitaban un cierre, un olvido o un







