Capitulo 35

Le combinó una de la copas mientras se presentaban. Corina, como se hizo llamar la mujer, tenía los ojos oscuros, igual que el cabello, lacio y largo; sujetado con una liga se extendía desde la parte superior de la cabeza y caía hasta un poco más arriba de sus posaderas. De tez trigueña, daba la apariencia de ser sudamericana. El escote pronunciado que usaba realzaba sus senos y los apretujaba. La tentación de Arthur por mirarlos era intensa, pero se contenía creyéndose un caballero, aunque

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