91. Revelaciones Perturbadoras
La sala de conferencias del juzgado se sentía más pequeña de lo usual con todos nosotros reunidos alrededor de la pantalla de videoconferencia. El aire acondicionado luchaba contra el calor, pero no lograba disipar la tensión que impregnaba cada centímetro del espacio. A mi izquierda, Max se ajustaba nerviosamente la corbata cada pocos minutos. A mi derecha, el abogado Calderón revisaba sus notas con una concentración láser.
La pantalla parpadeó y se conectó, revelando una sala estéril de prisió