170. La Casa de Cristal
La luz.
Eso es lo primero que me golpea. No es una luz cegadora, agresiva. Es una luz líquida, dorada, que parece estar viva.
Parpadeo, tratando de que mi cerebro procese la información que mis ojos le están enviando.
No estamos en un hotel. No estamos en un descampado.
Estamos frente a la casa más hermosa que he visto en mi vida.
Pero no es una casa cualquiera. Es lo opuesto absoluto a la Mansión Undurraga.
Donde la mansión era piedra gris, pesada y muros gruesos, esto es cristal, madera clara