171. La Propuesta
La tarde cae sobre la sierra de Madrid como un manto de oro líquido.
Después de estrenar la alfombra —y de paso, estrenar nuestra nueva vida—, Max me ha llevado a recorrer cada rincón de la casa.
Hemos visto la cocina, diseñada para que podamos cocinar juntos mientras vigilamos a Isidora. Hemos visto el jardín, donde ya imagina un columpio colgado de la encina más vieja. Hemos visto el estudio, que tiene dos escritorios: uno para él y otro para mí, uno al lado del otro.
—Para que escribas tus n