114. Reconexión
—Te he extrañado tanto... —El susurro roza mis labios un segundo antes de que su boca reclame la mía.
Y entonces me besa.
Mi cuerpo, que ha estado viviendo en modo de supervivencia finalmente exhala.
Respondo al beso con todo el hambre que he estado reprimiendo bajo mi orgullo. Mis manos se enredan en su cabello, jalándolo suavemente, buscando anclarlo a mí.
Cuando nos separamos por falta de aire, nuestras frentes se tocan. Respiramos el mismo oxígeno, en el mismo ritmo.
—¿Estás segura? —pregunt