POV Camila
Julián llama a las siete de la tarde.
Estoy en el suelo del estudio, con los planos de la habitación de los niños extendidos frente a mí sobre la moqueta beige. Dos camas perpendiculares. Dos escritorios. Una ventana grande orientada al sur. Una estantería compartida en la pared del medio, que es el elemento que más tiempo me lleva: no hay una solución técnica perfecta para dividir el espacio de dos personas que no tienen las mismas cosas ni las mismas necesidades, y eso es un proble