Andrés llama el miércoles de la segunda semana de agosto.
No a las diez de la noche. A las cuatro de la tarde en Madrid, las once de la mañana en Buenos Aires. La hora en que Andrés tiene un hueco entre reuniones y lo usa para llamar.
—Camila.
—Andrés.
—¿Cómo estás?
—Mejor que hace dos semanas.
—¿Dos semanas equivalen a algo concreto?
—Tuve la conversación del Retiro. Y encontré el documento del consorcio.
Silencio.
—¿Qué documento?
Se lo explico. La liquidación. El artículo 147. La cuenta en B