Despertando en el paraíso.
Despertó en su cama, durmiendo boca abajo, gruesas lágrimas escapaban de su rostro. Hacia muchos años que no tenía este sueño.
Trató de moverse, pero el peso de alguien se lo impedía, miró por encima de su hombro, y vio a Becca descansando sobre su espalda.
La detalló un momento, piel morena, cabello rizado, tan largo como para caer en su espalda, buena, amable, honrada. Sus ojos se abrieron y lo miraron con intensidad.
— Buenos días. — Dijo su vos somnolienta. —