La puerta sonó "toctoc" y luego Edith entro a través de ella. — Chicos, ya llegaron sus estilistas y sus trajes. Es hora de arreglarse.
Rebeca salto de la cama con rapidez, estaba muy emocionada. — Vamos, es momento de dar el si acepto.
— Aún falta, bebé. — Bostezó Luciano. — Solo me voy a levantar, porque luego de eso, nos perderemos un mes del mundo. — Bromeó.
— Me alegra que no vayan a su boda enojados. — Dijo la anciana dejando la habitación.
Lucia