Rebeca caminaba entre las decoraciones y los adornos, cuando escuchó la voz de Carolina y Luciano en el salón.
— ¿Realmente tienes que casarte con ella? — Preguntó la mujer.
— Firme un contrato, que debo cumplir. — afirmó el. — Tengo 10 años esperando este momento, trabajando porque todo salga bien. Bien sabes que tengo muchísimo tiempo aguardando este instante.
— Es solo que no entiendo, Lucifer. Podrías tener todas las mujeres que quieras en el mundo. Hermosa