La siguiente mañana el ambiente estaba ligeramente lluvioso, el cielo se veía muy nublado y desde donde todos le estaban podían escuchar los fuerte del oleaje.
Se colocaron ropa sencilla y bajaron a la calle dónde los estaba esperando un transporte como chofer qué Rebeca en no conocía. El tipo lo recibí en silencio y les colocó algo de música. El trayecto fue Pacífico y sus invitados durmieron todo el tiempo de regreso a la mansión, la joven no sabía si realmente estaban cansado