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Eliza alzó una ceja al ver a ambos, un poco agitados y nerviosos. Los dos se sorprendieron al verla ahí. En primer lugar, ¿qué hacían encerrados en el mismo lugar? ¿Acaso se conocían? La peli naranja frunció el ceño y observó a Sofía con más que solo sospecha.
No quería pensar mal, bueno, la realidad es que fue su primer pensamiento. ¿Qué otra cosa pensaría ante eso? Era una mujer comprometida encerrada con otro hombre en su habitación. No tenía que ser tan adivina al respecto.
—Pensé que este