.28.
—Será mejor que me vaya, se nota que tienes mucho trabajo —dijo Sofía con ironía, recordando cómo lo había encontrado momentos antes, a punto de besar a Eliza. De nuevo, sentía la bilis hervir dentro de ella. Si no hubiese llegado a tiempo, aquello habría sucedido, y él lo habría permitido. Apretó los labios, lanzó una última mirada a Fernando y se giró para salir de la oficina.
—¿Por qué perdiste el control de esa manera? —La voz de Fernando la detuvo. Su tono era grave, con un dejo de reclamo