.22.
Sol dio un grito de emoción y corrió hacia Sofía, envolviéndola en un gran abrazo. Era una joven vivaz, llena de energía y con una alegría contagiosa. Desde su llegada, su carácter chispeante había iluminado los días en la casa. Sofía aún recordaba con gracia el momento en que Sol supo que ella era la esposa de Fernando. Había reaccionado con un entusiasmo desbordante, como si fuera el mejor acontecimiento del mundo. Para Sol, estaba más que claro: Sofía era bienvenida a la familia.
—¡No puedo