REGINA
—Blaine.
Le escucho decir a Ronan, al tiempo que me suelta de la mano tan rápido, en cuanto los ojos de la rubia, se anclan en nuestros dedos entrelazados, no estoy segura si lo hace por inercia, o porque no quiso que ella nos viera de ese modo, creo que puede tratarse por la segunda opción. Hago un esfuerzo dimensional al tragarme el nudo que se forma en mi garganta, la punzada de dolor que atraviesa mi pecho, se expande como ola de calor por todo mi cuerpo.
Siento miles de pares de o