RONAN
No he podido concentrarme desde que Blaine apareció en mi vida, luego de que ya me hubiese resignado a que ella estaba muerta, a que nunca iba a regresar, nunca más la iba a volver a ver. No dejo de darle vueltas al asunto, en especial, a cada una de las palabras que dijo en el despacho de mi padre, quien también estaba presente, junto con mi madre, quien no perdía el tiempo en asesinar a la mujer que amé, con la mirada.
—¿Cómo es que estás viva? —es ella quien rompe el silencio.
Nunca