KENDRA
Cuando despierto, me encuentro en una cama de hospital, siento como si hubiera dormido una eternidad, me tomo un par de segundos para pensar en todo lo que ha pasado, he perdido la noción del tiempo, por lo que no recuerdo mucho y tampoco sé cómo es que llegué aquí.
—Joder —me quejo al verme conectada a varios aparatos.
Me incorporo y enseguida me duele la cabeza, todo me da vueltas y me toma un par de segundos acoplarme.
—Tienes que descansar.
Una suave voz hace que levante la mirad