KENDRA
Lo maté por su culpa.
Me congelo cuando escucho aquellas palabras que vienen de Ronan. Regina se quedó atrás un par de segundos mientras les ordenaba a algunas de sus empleadas, que prepararan dos habitaciones con todo lo necesario para que nosotros tengamos la mejor comodidad posible aquí.
—Alan Tomkin —sigue hablando Ronan—. Un compañero de Kendra que trabajaba con ella en un restaurante.
Cierro los ojos por un par de segundos y las imágenes de aquella noche vienen a mí como agua co