PUNTO DE VISTA DE ARYA
Miré la zona de desastre que alguna vez había sido una impecable cocina italiana y gemí de frustración.
Había chocolate por todas partes. De alguna manera —y honestamente no sabía cómo— había logrado ponerlo sobre las encimeras, la estufa, las puertas de los gabinetes e incluso en algunos puntos del techo.
Los malvaviscos que había intentado hacer se habían convertido en una masa pegajosa que se negaba a cooperar, aferrándose a la cuchara como si fuera cemento.
—Esto es r