Capítulo 90. ¡Alto allí!
El aire en la ciudad estaba cargado de un peligro latente. La tormenta se aproximaba, pero no era el clima lo que amenazaba con estallar.
Él se encontraba en su oficina improvisada dentro del hospital, revisando los informes que Samuel le enviaba con una frialdad calculada. Cada documento, cada imagen, cada pista lo acercaba más al enemigo, al hombre que había puesto en riesgo la vida de su hermana y su sobrino y amenazaba a su mujer y a sus hijos.
Ya estaba consciente de que Guillermo ocultaba