Capítulo 89. La trampa se cierra.
El hospital seguía oliendo a desinfectante y desesperación. El sonido de las máquinas monitoreando el estado de Stella marcaba un ritmo lento y angustiante. Axel se mantenía de pie en la sala de espera, su mente maquinando, su paciencia agotándose con cada segundo que pasaba.
Guillermo, en cambio, estaba inmóvil, pero no por la incertidumbre de Stella. Su mirada estaba clavada en la pantalla de su teléfono. La foto de Clara esposada, el cronómetro en cuenta regresiva, el mensaje amenazante. Su