Capítulo 51. Sombras del pasado.
El restaurante estaba bañado por una suave luz cálida, y el murmullo de las conversaciones llenaba el ambiente de una tranquilidad sofisticada. Guillermo estaba sentado frente a Stella, quien sonreía mientras hojeaba el menú.
El brillo en sus ojos hacía que el corazón de Guillermo latiera con más fuerza. Disfrutar de momentos así con ella era todo lo que deseaba.
Habían arreglado sus diferencias ese mismo día. Apenas salió Andrea, fue y le tocó la puerta del dormitorio, pero como no quiso abri