Capítulo 50. La telaraña estrecha.
Alicia recorría los pasillos de la villa buscando a Stella. Había notado que algo no estaba bien desde que regresaron, pero Stella había evitado conversar con ella, cuando lo más que le gustaba era ir hasta a su dormitorio y pasar rato hablando.
Cuando llegó a la habitación de Stella, encontró la puerta ligeramente entreabierta. La imagen que vio le encogió el corazón. Stella estaba sentada en el borde de la cama, con las manos cubriendo su rostro y los hombros temblando ligeramente. Alicia ent