Capítulo 34. El peso de la traición.
Alicia llegó a la villa con el corazón pesado. Cerró la puerta detrás de ella y dejó caer su bolso sobre la mesa de entrada. La rosa, que aún sostenía, terminó en el mismo lugar, olvidada.
Caminó hacia la sala, intentando calmarse, pero los pensamientos seguían agolpándose en su mente. ¿Por qué Axel no contestó su llamada? ¿Y por qué Miranda parecía tan segura de su posición?
Se dejó caer en el sofá, tratando de calmar la tormenta que se desataba en su pecho. La conversación con Miranda había s