Mundo ficciónIniciar sesiónEl clon de Nikolai se movía con la gracia letal de un depredador perfecto, cada gesto una imitación inquietante del hombre que Valeria había amado, pero desprovisto de todo lo que lo hacía humano.
Valeria permaneció inmóvil en el pasillo, su arma temblando en manos que de pronto parecían incapaces de sostener el peso del metal. El rostro ante ella era idéntico hasta el último detalle: la cicatriz sobre la ceja izquierda, la







