Mundo ficciónIniciar sesiónAleksandr enfrentó a seis hombres armados en el pasillo del hospital con solo una Glock 19 y la certeza absoluta de que no pasarían mientras él respirara.
El corredor se había transformado en un campo de batalla improvisado, con carritos de medicamentos volcados como barricadas precarias y el olor a pólvora mezclándose con el desinfectante que impregnaba cada superficie. Las luces fluorescentes parpadeaban sobre sus cabezas, proyectando sombras







