Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa sala de espera del hospital se había convertido en reino del silencio absoluto.
Aleksandr estaba de pie junto a la ventana, observando el amanecer tiñendo el cielo de colores que no quería ver. Rojos. Naranjas. Todos los colores de la sangre que estaban extrayendo de Valeria en ese preciso momento. Dos horas de cirugía ya, y ninguna noticia. Ni







