Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión sin Valeria era una tumba. Aleksandr vagaba por habitaciones vacías, cada rincón recordándole lo que había perdido. La habitación de Dmitri con juguetes sin usar. Su estudio, donde ella solía leer. La cocina, donde habían compartido cafés matutinos.
Todo gritaba su ausencia.
Fue en su tercera noche solo cuando Elena apareció.







