Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana siguiente amaneció con niebla densa, el tipo que hacía que la mansión pareciera isla flotante en mar gris. Valeria despertó con Aleksandr todavía a su lado, algo inusual últimamente. Su brazo la rodeaba posesivamente, como si incluso dormido necesitara reclamarla.
Los eventos de anoche seguían frescos en su piel. Las marcas que él había dejado. La intensidad casi desesperada de su unión. Y los pasos







