8. Castigo
POV : Victoria Kaiser
No entendía muy bien qué acababa de pasar. Apenas sentía mis manos. Me temblaban, sangraban, ardían. Como si todo lo que había vivido en los últimos minutos fuera parte de una pesadilla que no terminaba de procesar.
Me incorporé como pude, con la respiración entrecortada, y me volví hacia el hombre al que acababa de salvar.
—¿Está usted bien? —pregunté, con la voz débil, todavía aturdida.
El imbécil ni siquiera me miró. Me empujó con violencia, sin decir ni gracias ni mal