92. Dominándolo
—El Beta quiere verte —le había dicho Zoe cuando pasó por su lado en la mañana, disimulando—. Dice que es urgente.
—¿Dónde?
—En la cocina, será un lugar neutral.
Zoe le había dicho la hora exacta del encuentro, porque el Alfa estaría reunido con otros Alfas a esa misma hora.
Ese día todo parecía extraño.
Al parecer, las concubinas se habían aburrido de molestarla, porque ya no lo habían hecho más y tampoco le habían quitado sus alimentos, incluso una de ellas le había servido los mejores platos