91. Él lo sabía
Había intentado convencerse de que ella era fuerte, que podía resistir, pero lo que sintió cuando casi se desmayó en sus brazos... estaba a punto de volverse loco.
Lo aterrorizó.
Jamás había sentido nada parecido, por eso, esa misma tarde, llamó a una de las concubinas menores. La tomó del brazo y la miró sin pestañear.
—Dime —gruñó con la voz baja y peligrosa—. ¿Cómo la están tratando?
La concubina tembló.
—¿A q-quién Alfa...?
—¡Sabes de quien hablo! —rugió descontrolado.
La hembra frente a él