22. No vuelvas a suplicar por él
Eryx apretaba los puños con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. La voz de Nina aún retumbaba en su cabeza como un eco venenoso.
"Ellos nunca fueron compañeros. Caius y Lana solo fingieron, hicieron un plan para sacar a mi hermanastra de la manada. Ella nunca estuvo marcada. Quiero a mi hermana Alfa, por eso necesitaba contárselo a usted antes de que lo supiera por otro. Le suplico que no haga daño a mi hermanastra a pesar de que infringió las leyes. Basta con que vuelva a la ma