15. Distinta
—¿Este es el lugar para la compañera del Beta? ¿Entre ollas y harina?
Zoe tragó saliva, mirándolo con los ojos muy abiertos al escuchar la voz potente del Alfa.
Pero Lana mantuvo la postura.
—Sinceramente no veo nada de malo, Alfa.
Incluso Caius parpadeó y al ver que Eryx comenzaba a enfurecerse decidió intervenir.
—Lana —la voz de Caius la hizo levantar la cabeza.
El Beta se había acercado a ella hablándole suavemente.
—¿Qué haces aquí? Este no es tu lugar.
Él le sujetó la mano y Eryx vio el