Mundo ficciónIniciar sesiónLa biblioteca de la mansión Draeven era un santuario de conocimiento prohibido. Estanterías de roble oscuro se elevaban hasta el techo abovedado, repletas de tomos antiguos cuyos lomos de cuero susurraban secretos de siglos pasados. La luz ambarina de las lámparas vintage creaba un ambiente íntimo, casi sagrado, mientras Adriana recorría con la yema de los dedos los títulos en idiomas que apenas reconocía.
Había pasado tres d&iacu







