Cap. 294: Un amor inesperado.
Cap. 111
Fabiola se giró con lentitud y se topó con Armando. Venía caminando a paso rápido por el pasillo, con la respiración algo agitada y el abrigo entreabierto, como si hubiera corrido para llegar a tiempo. Fabiola sintió el impacto de su presencia en el pecho; no se hablaban a solas desde aquella mañana en el loft, limitándose a saludos cordiales y distantes en las cenas familiares. Verlo allí, buscando su mirada con tanta insistencia, le aceleró el pulso.
Armando se detuvo frente a ella,