Cap. 295: Un amor inesperado.
CAP. 112
Fabiola se giró hacia su hermana, cortando cualquier posibilidad de réplica.
—Vera, me voy con ustedes en el auto si no les importa —dijo Fabiola, caminando hacia la pareja para dejar a Armando atrás.
Armando se quedó inmóvil en medio del pasillo, con la mano suspendida en el aire y la mandíbula apretada. Verla alejarse con esa seguridad, ignorándolo por completo, le provocó una punzada de frustración que nunca antes había sentido. Por primera vez, Armando Díaz entendió lo que signific