Cap. 126: El último recuerdo.
Cap. 4: Pesadillas, recuerdos, dudas.
Amelia despertó gritando.
El sonido no salió fuerte, pero sí desgarrado, como si se hubiera roto por dentro. Se incorporó de golpe, empapada en sudor, con el corazón disparado y la respiración corta. La habitación estaba a oscuras, apenas iluminada por la luz tenue que entraba desde la ventana. Por un segundo no supo dónde estaba.
Solo veía fuego. El eco de una explosión. Y a Lisandro, cubierto de polvo, extendiendo una mano hacia ella.
«Ayúdame… por favor