Cap. 180: El último recuerdo.
—¡Cásate conmigo!
Valentina lo miró con los ojos entrecerrados. Respiró con dificultad, tratando de recuperar el aire.
—¿Eres bruto? —soltó ella—. ¿Me lo pides ahora? Estoy empapada en sudor, me duele todo el cuerpo y apenas puedo moverme.
Lisandro se pasó la mano por la nuca, confundido.
—Solo... solo sentí que era el momento —balbuceó él.
—Ahora no tengo tiempo para pensar en eso —sentenció Valentina—. Mira a nuestra hija. Es hermosa. No arruines el momento con tus impulsos.
Lisandro bajó