Adrian estaba sentado en su escritorio, con la pantalla de su portátil repleta de documentos y correos electrónicos que requerían atención urgente. Su empresa había funcionado sin problemas en su ausencia, pero aún había asuntos que necesitaban su intervención. Hacía días que no pasaba tiempo con Liam y Nadine, y aunque quería verlos hoy, el trabajo se le acumulaba.
Su teléfono vibró a su lado y lo cogió para ver el nombre de Nadine parpadeando en la pantalla. Una leve sonrisa asomó en sus labi