Nadine estaba sentada en el frío pavimento, abrazando a Liam mientras veían arder su casa. Las lágrimas corrían por su rostro, aunque apenas se daba cuenta. Las llamas crepitaban, el humo se elevaba hacia el cielo oscuro. Los bomberos trabajaban para apagar el fuego, pero ya era demasiado tarde: la casa había desaparecido. Todo lo que había construido, cada recuerdo que había creado con Liam, ahora era ceniza.
Liam se aferraba a ella, su pequeño cuerpo temblaba. "Mamá... mis juguetes... mis dib