Capítulo 31/ Esposas cubiertas de sangre.
Perdida en él, en esos brazos fuertes y esas manos lujuriosas que paseaban por su cuerpo, Cataleya volvió a sí cuando notó una marca que tenía Frank en el cuello.
La marca de un pintalabios rojo, la marca de otra mujer, la prueba de que tantas otras se había revolcado en aquellas sábanas y que ella estaba a punto de volver a caer en su encanto.
-¡No!-gritó Cataleya apartando a Frank de ella.-¡No, no quiero...no quiero tener nada que ver contigo!
Frank se apartó de ella desconcertado. Creyend